¿Cuáles son los procesos y los espacios en donde los jóvenes aprenden a ser ciudadanos en nuestras sociedades contemporáneas? ¿En qué medida los profundos cambios que han transformado las practicas de implicación en los sistemas democráticos han afectado a la concepción predominante entre los jóvenes sobre lo que significa “ser un buen ciudadano”? ¿Podemos hablar de jóvenes y ciudadanos al mismo tiempo para analizar como se interrelacionan ambas categorías en nuestras sociedades contemporáneas o debemos seguir operando con la vieja concepción de juventud como una etapa de espera y preparación que sitúa implícitamente a los jóvenes en una posición de semi-ciudadanía o ciudadanía de segunda clase?
sábado, 31 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)